RSS Facebook Twitter Youtube Contacto
logo RN

Revista digital de radio y comunicaciones



Radioaficionados y todo lo sobrante

Reiteradas interferencias provocadas en el RO de Galicia impiden una rueda vespertina

Martes, 12 Junio, 2018 19:17 | Por Pablo A. Montes

Hace solamente unos minutos hemos terminado uno de los ensayos que veréis en la web y en el canal de Youtube. Está anocheciendo y a través de una ventana veo el mar que golpea las rocas del Orzán, y Riazor que se va diluyendo en la oscuridad y la bruma. Esta vista transmite paz y ayuda a unos instantes de reflexión, el tiempo que he dejado a propósito para dedicar a un hecho que resulta indignante por la mala intención y la reiteración.

Y es que indignación es lo que se siente al escuchar cómo a unos aficionados, a una simples personas que no hacen daño a nadie, que una de sus ilusiones es citarse cada tarde a las 17.30 en un repetidor, se les boicotea su rato de conversación con una martilleante frecuencia, lanzando una portadora que bloquea las comunicaciones por el R0 de VHF.

Me pregunto qué es lo que puede incitar a una persona a impedir que otros, sobre todo cuando entre esos otros hay algunos con tantos años de vida que se merecen si cabe aún más respeto, charlen un rato por la radio. Quisiera saber qué puede pensar la pareja, la esposa, la madre o los hijos (suponiendo que algo de esto pueda tener) de esa actitud de quien tantas tardes trata de impedir que una serie de aficionados se saluden y compartan 30 minutos de sus vidas.

Qué vacío moral e intelectual puede alcanzar quien así obra, cuál es su satisfacción personal al conseguir que aquellos a los que quiere humillar tengan que dejar de practicar su afición favorita por sus interferencias. Qué tipo de triunfo cree que consigue. Son preguntas que me hago y que cualquiera con un comportamiento normal (solo normal) en esta sociedad seguro que se plantea. ¿Por qué?, ¿por qué invierte parte del preciado tiempo de su vida en molestar a los demás?, ¿es que no tiene absolutamente nada que hacer salvo importunar al prójimo?, ¿tan miserable es su existencia?

Desde hace más de 30 años hemos intentado enseñar a ser radioaficionado, más allá de las meras consideraciones técnicas, y eso no deja de ser intentar enseñar a ser persona en este mundillo de la comunicación por radio. Después de tanto tiempo aún no sabemos cuál es la fórmula para evitar que lleguen a la radio personas que la maltratan, personas que aprovechándose del anonimato (como muchos hacen —y quizá sean los mismos— a través de las redes sociales) insultan, menosprecian o impiden que alguien pueda pasar un rato agradable con sus equipos.

«Los radioaficionados somos caballeros», ese es un eslogan tan falso y ridículo (dejando a un lado lo cursi que a día de hoy resulta el concepto de «caballero») como decir que todos los panaderos, los camioneros, los abogados o los médicos lo son, porque en todo colectivo hay gente que sobra. En la radio se siguen escuchando comentarios machistas enunciados con excesiva normalidad, chistes «de la parienta», actitudes sobreprotectoras hacia las mujeres radioaficionadas (como si necesitasen que algún «caballero de la radio» las proteja).

La vulgaridad, la mala educación, la incultura parece haberse instalado en esta afición, en la que sobran adelantos técnicos y falta humanidad, buena predisposición y compañerismo. De qué vale tanta radio digital y tanta antena DX si se desprecia el factor humano.

No es esto lo que a nosotros nos gusta y por lo que tanto hemos luchado. Lo que hay no es comunicación, lenguaje, diálogo. Queda mucho por conseguir para que la radio se entienda con el mismo espíritu con que nació, para unir y comunicar a los seres humanos.





Página principal


PUBLICIDAD


Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción por cualquier medio de los contenidos de esta web.
® RADIO-NOTICIAS. Publicación fundada en 1987. Contacto exclusivamente con la Redacción